lunes, 9 de agosto de 2010


Brilla el verde,
brilla el blanco que encandila,
los sensores se activan.
Hola anochecer.
¿Qué me espera?
Una vez más la aventura
de volver a casa y
no fallar en el intento.
En este instante que escribo,
me sonrío pensando
en cómo te ves bajo la piel.
Como un camaleón desorientado
vibran tus colores.
Qué bonito es todo,
mira qué bonito.
Una calesita de colores
gira y gira,
y sube alto, alto
hasta las nubes
a volar con angelitos.
Esos que imaginaba de pequeña
que me daban
frutillas en la boca.
Y me decían
que me quedara tranquila,
que las sombras un día se irían
y que entre las lágrimas
llegaría el día de Sol.

lunes, 5 de julio de 2010

Poesía de remeras con letras



Negro más negro,
remeras con letras.
Brazos, codos, piernas
vuelan,
se tocan sin pudor,
empapados en transpiración del otro.

Negro más negro,
suenan arengas de aquellos
que todavía se creen capaces
de utopías,
aunque puedan llevarlos presos
por hacer el intento.
(En días extraños
donde el número uno reina)

Juntos en perfecta sincronía,
como un bloque de hoplitas
se retuercen para ayudar
al que no tiene que caerse
porque si lo hace,
perdemos todos.

Sin ensayo, sin escuela,
su danza es poesía
de negro más negro,
de remeras con letras.

martes, 15 de junio de 2010

Catálogo de hombres II


3. El que sale con una más joven

Acompañado por su accesorio último modelo, se pavonea para todos lados. Chofer de sus amigas, se camufla en expresiones y modas jóvenes. Las busca a medida y cuando se gastan, las deshecha o les paga las cirugías. Vive a la misma velocidad con la que terminan sus relaciones. No le gustan los no y se asegura de evitarlos junto a coequipers menos experimentadas. Puede que encuentre a la joven dócil tipo chica Disney y su sueño se realice, siempre y cuando no le salga el tiro por la culata y ella, más buena que nunca, lo abandone por su instructor de Pilates.

4. El dominado (¿Para qué describirlo? Véase la dominante)





5. El ex que todavía te desea
Tras su aspecto superado notás que cuando no lo ves te echa una mirada de aquéllas y ante tus movimientos femeninos se queda perturbado. Es como una olla a presión que no puede salir o que se desquita con otra que tiene tu cara. Tal vez queden como “amigos” y un día, deja vu mediante, te alcance a tu casa. Entonces segura de que si le tirás una soga, se encaramaría cual Tarzán, hacé memoria y acordate que los motivos por los cuales no funcionó siguen ahí esperándote.
Compatible con la que tu ex tiene.